20 septiembre 2005
Cojeaba visiblemente
(Visto en el sitio de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico)
«El jugador se retiró cojeando visiblemente», dicen los comentaristas. Y a veces sustituyen ese adverbio por ostensiblemente. Los demás nos podemos preguntar cómo es posible descubrir que alguien esta cojo sin ver que cojea. Es decir, ningún cojo lo es (o lo está) si no cojea visiblemente, ostensiblemente"
09:25 Anotado en Medios | Permalink | Comentarios (2) | Enviar a Email
18 septiembre 2005
Entre dos palabras, elige la más corta
"¿Por qué no usar adverbios terminados en "mente"? En periodismo -y en los blogs también- deberían respetarse ciertas reglas para comunicar mejor:
Entre dos palabras, hay que optar por la más corta. Entre dos palabras cortas, es mejor elegir la más usual. Lo primero tiene que ver con aprovechar los espacios. Lo segundo, con la claridad. ¿Por qué decir "Utilizó permanentemente los golpes bajos" si se puede decir: "Usó siempre los golpes bajos" o, si no, "Usó desde el primer round los golpes bajos". Al quitar "permanentemente" la frase da mucho más información que la primera con la misma extensión.
En muchos casos, los adverbios terminados en "mente" pueden sacarse sin que afecten el sentido de la frase. Un recurso muy usual entre los periodistas que quieren hacer notar su precisión es escribir así: "el juez ingresó exactamente a las 9.37". ¿Qué pasa si decimos "el juez ingresó a las 9.37"? Ganamos precisión y la contundencia sigue estando en las 9.37.
07:35 Anotado en Medios | Permalink | Comentarios (4) | Enviar a Email
15 septiembre 2005
El adverbio más largo del periodismo
Lo escribió en 1997, en el diario Clarín de Buenos Aires, el redactor Pablo Scholz: Extracinematográficamente. ¡25 letras! ¿Alguien tiene uno más largo?
23:20 Anotado en Medios | Permalink | Comentarios (16) | Enviar a Email
El diario La Nación y los impíos
Si alguien quiere ver en acción a los adverbios terminados en "mente" vaya a las notas editoriales de La Nación. El diario fundado en 1870 conserva una prosa propia de entonces en sus dos o tres artículos diarios de opinión editorial. No hay día en que no florezcan cinco o seis adverbios "en mente" en esas columnas. Una de las de hoy, "Que los muertos descansen en paz", merece destacarse por la invención de un adverbio que juramos no haber visto nunca: impíamente. Habla del cementerio de la Recoleta, sitio "impiamente alterado con motivo de la Feria Artesanal".
06:10 Anotado en Medios | Permalink | Comentarios (1) | Enviar a Email







