27 septiembre 2005

El anticoncurso

El sitio taller de escritura organiza un concurso promocional cada año, pero con algunas bases y condiciones divertidísimas. Fíjense. En realidad, quieren premiar a los peores relatos. ¿Y a qué no saben qué condimento infaltable debe tener un pésimo relato?

El tema de los relatos es libre, pero se valorará la violación de las normas gramaticales, estilísticas y narrativas, así como las intimidaciones al lector, los intentos de chantajear al jurado, las prisas, la megalomanía, los contenidos que insulten a la inteligencia y la ausencia de escrúpulos.
A continuación exponemos algunas de las técnicas que el jurado apreciará:

* Tópicos y frases hechas.
* Léxico pedante y rebuscado.
* Lenguaje abstracto (recuérdese acudir reiteradamente a términos como espíritu, alma, existencia o humanidad).
* Lenguaje arcaizante.
* Adjetivos antepuestos al nombre.
* Cacofonías y abuso de palabras esdrújulas.
* Circunloquios y eufemismos.
* Abundancia de adverbios terminados en -mente.

Comentarios

En el libro "Las palabras perdidas", del escritor cubano Jesús Díaz, el poeta Roque Dalton organiza un concurso de poesía infame.
Uno de los personajes presenta la letra de un corrido mexicano que termina con los versos:

"La sala en que la mataron
estaba recién pintada.
Con la sangre de Rosita
le dieron otra pasada."

Otro de los personajes presenta lo que sigue:

"Maracay
¡ay!
Me voy,
hoy".

Y el último lleva un poema español con estrambote, que dice:

"Qué linda la Rosalía,
toda vestida de blanco,
toda sentada en un banco,
toda llena de melanco-
lía!"

No recuerdo quién ganaba el concurso.
Y ahora vuelvo a mi blog, a revisar los adverbios terminados en -mente, por los cuales (lo proclamo ORGULLOSAMENTE) siento bastante simpatía.
Saludos.
Ingram.

Anotado por: Lector Constante | 27 septiembre 2005

ya que vamos a los adverbios y demás incorreciones, andá a mi blog...para que me des palo

Anotado por: jonas vergara | 28 septiembre 2005

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